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LAS CRISIS DE COMUNICACIÓN

Ninguna empresa está libre de caer en una situación en la que se vea como el punto focal de los medios informativos como consecuencia de algún accidente o alguna “conducta corporativa” que sea interpretada como contraria a los intereses de sus stakeholders.

Las noticias van, vienen y no dejan de “vender” negativamente la organización. Además de afectar directamente a ciertos stakeholders también hay públicos afectados “de rebote”.

Más temprano que tarde la empresa se ve investigada por los medios, se empieza a entrevistar a todos los que pudieran decir algo de la empresa, se empieza a decir cosas que pudieran o no calzar con la realidad (recuerde que lo negativo vende más). Luego, los clientes empiezan a llamar, y tal vez, a cancelar pedidos. Los proveedores empiezan a preocuparse por los pagos y créditos. Las acciones se vana la baja. Los bonos ya no se venden. La moral de los empleados empieza a caer. Muchas cosas no muy buenas para la organización pueden pasar.

Cuando hay una crisis, el entorno de la empresa se va alterando de tal forma que si no se toman las acciones adecuadas todo podría terminar muy mal y la empresa salir del mercado.

La comunicación estratégica se encarga de gestionar las situaciones de crisis de la empresa frente a los medios de prensa para minimizar los impactos negativos en sus stakeholders. Pero esa es la acción reactiva. Las crisis, cuando ya lo son, no pueden evitarse. Pero sí existen formas de estar preparados porque se puede saber por dónde saltará la libre.

De otro lado, la mejor defensa frente a las crisis de comunicación es tener un adecuado “colchón” de imagen corporativa que absorba los impactos negativos.

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