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¿Callando a los bloggers?

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De puro sapo (como dice ocraM) rebuscando en el Útero de Marita, me encuentro con el post: Amenazas a la libertad en Internet, que trata sobre las barreras legales que se están presentando a los bloggeros. Los casos que se señalan no son peruanos sino españoles, pero en un mundo globalizado, pronto algún ilustre juez o alguna gran corporación, empezará a copiar...

Aquí sólo queremos dejar una cosa bien en claro: LA COMUNICACIÓN ES PARA TODOS, NO SOLO PARA UNOS CUANTOS. No dejemos que la democracia muera por la tiranía del capitalismo.

Uno de los casos es el Julio Alonso en su blog Merodeando. En el post señala:

SGAE = ladrones

viernes, 23 de abril de 2004 a las 01:26
Es alucinante lo de la SGAE. Lobo Gruñón explica muy bien en ¿Por qué cobra la SGAE? cómo cobran por una cantidad increible de conceptos. También Escolar le ha dedicado recientemente su atención en La tarta del CD, desglosando el destino final del precio de un CD.

Acaba de lanzarse un Google Bombing contra la SGAE (ver definición de google bomb). Se trata de establecer un enlace a la página de la SGAE con el título “ladrones”. Todavía no aparece la página de SGAE en las primeras páginas de la búsqueda en Google, pero todo llegará.

Actualización 27/04: ya está la SGAE como primer resultado en la búsqueda ladrones en Google. Cuatro días ha tardado el google bombing en tener efecto.

Actualización 04/07/08: como consecuencia de la sentencia en primera instancia sobre la demanda de la SGAE contra mí por este post, aún no estando de acuerdo con la decisión de la juez, decisión que en breve será recurrida a instancias superiores (sucesivamente Audiencia Provincial de Madrid, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional y Tribunal de Justicia de la Unión Europea) y como muestra de respeto hacia el poder judicial, en el que sigo confiando para que, al final de todo este proceso, se haga justicia, he procedido a eliminar contenidos de los 22 comentarios enumerados en la Sentencia. En dichos comentarios se ha sustituido las expresiones que supuestamente atentan al honor de la SGAE citadas en la demanda por “*****”.